Cifra de negocios en Entidades Holding

Hoy en día resulta muy común, como manera de racionalizar y ordenar su actividad, que una sociedad matriz controle diversas sociedades dependientes. Es lo que se llama entidad holding. Lo habitual es que la sociedad matriz de estos conglomerados empresariales muestre una peculiaridad: altos activos en sus balances, consecuencia de inversiones realizadas en el grupo, y escasos importes netos en su cifra de negocios.

¿Qué es la cifra de negocios?

Este concepto, definido en la normativa contable, se compone del importe de ventas, prestaciones de servicios u otros ingresos correspondientes a la actividad ordinaria de la compañía. Por otro lado, al resultado de esa suma habría que restarle descuentos u otras reducciones sobre ventas e impuestos, como por ejemplo el IVA.

Para algunas sociedades, calcular dichos importes no supone ninguna dificultad. Para otras, como las entidades holding –y, también, las concesiones administrativas- el cálculo no resulta tan sencillo de realizar.

Cifra de negocios, ¿sí o no?

En caso de duda, la disyuntiva suele ser si se puede considerar –o no-, como importe neto de cifra de negocios, ingresos por intereses o por dividendos. La falta de claridad provoca que, tras la clasificación de los ingresos financieros como cifra de negocios, ciertas sociedades entren en cifras de obligada auditoría sin saberlo.

Para resolver posibles dudas, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha publicado recientemente una nueva consulta en relación con las sociedades holding (BOICAC N.º 126/2021 Consulta 2) en la que se explica el criterio a seguir para determinar qué se debe considerar como cifra de negocios en este tipo de sociedades.

A estos efectos, tal y como señala el artículo 34.1 de la Resolución de 10 de febrero de 2021 del ICAC, para determinar el importe neto de la cifra de negocios se incluirá el importe de la contraprestación por la transferencia de los bienes o servicios comprometidos con clientes u otros ingresos correspondientes a las actividades ordinarias de la empresa. Dicha RICAC establece que la actividad ordinaria se define como “aquella que es realizada por la empresa regularmente y por la que obtiene ingresos de carácter periódico”.

Hay que remitirse al artículo 34.10 donde la norma se remite a las Sociedades “Holding” donde se indica que: “En las sociedades cuya actividad ordinaria sea la tenencia de participaciones en el capital de sociedades dependientes, multigrupo o asociadas, así como actividades de financiación de la actividad de estas participadas, se incluirán como componentes positivos de la cifra de negocios, con el adecuado desglose, los dividendos y los cupones e intereses devengados procedentes de la financiación concedida a las citadas sociedades”.

 Por tanto, los ingresos de carácter financiero no forman parte del resultado de explotación salvo que procedan de la actividad ordinaria de la Sociedad, como es el caso de las “holding”.

Ahora bien, a menudo existen sociedades que realizan simultáneamente varias actividades (multiactividad). En este caso, se deberá tener en cuenta los ingresos producidos por las diferentes actividades de la Sociedad y se considerarán en el cómputo de las actividades ordinarias, en la medida en que se obtengan de forma regular y periódica y se deriven del ciclo económico de producción, comercialización o prestación de servicios propios de la empresa, es decir, de la circulación de bienes y servicios que son objeto del tráfico de la misma.